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Dietas Inapropiadas y poco convencionales para perros y gatos.
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“Dime lo que comes y te diré lo que eres” – Anthelme Brillat-Savarin

No es una idea nueva el uso de dietas para promover la buena salud y el manejo de enfermedades, pero si ha sido uno de los temas que recientemente ha tenido mayor fuerza y preocupación por parte del público en general, científicos y médicos. La gente siempre ha buscado asesorarse en la mejor forma de alimentar a sus mascotas, acudiendo a diferentes fuentes de información. Hoy, gracias al uso masivo de Internet, los Médicos Veterinarios se han visto enfrentados a tener que tratar con clientes que, para bien o para mal, tienen acceso a una gran cantidad de información (medicina y nutrición) en pequeños animales. En la actualidad, los profesiones en salud animal se enfrentan a un reto, pues no solo se deben mantener actualizados en lo que respecta a las últimas investigaciones en nutrición clínica, lo que ya pasó de moda y las tendencias populares, sino que deben ser capaces de entender porqué el propietario asume una cierta práctica nutricional, para así lograr establecer estrategias efectivas para influenciarlos a cambiar cuando el bien de la mascota así lo merece.

Porqué las personas buscan alternativas a las dietas convencionales para mascotas?

Perspectivas del consumo de alimento y las dietas: Los profesionales de la salud tienden a tomar una perspectiva científica de la nutrición cuando piensan acerca del consumo de alimento. El punto está en que las prácticas alimenticias pueden promover o afectar la salud, lo que hace que las preferencias y hábitos alimenticios sean secundarios a las actividades biológicas de los alimentos, revistiendo un factor social y cultural alrededor del consumo de diferentes alimentos, convirtiéndose en una barrera para acceder a las dietas saludables.

Buena parte de la población de propietarios de mascotas, selecciona los concentrados y las prácticas alimenticias de sus animales influenciados por los mismos factores tanto sociales como culturales que gobiernan su comportamiento alimenticio.

Que es un alimento: Lo que es o no es un alimento está definido social y culturalmente, lo que repercute notablemente entre los propietarios que se preocupan por que las dietas comerciales sean “sanas”. La realidad es que la industria dedicada a la producción de alimentos para mascotas hace uso de varios subproductos de la industria de alimentos para humanos. En la mayoría de los casos, la fuente de los ingredientes para animales es lo que no tiene utilidad o mercado para la industria alimenticia humana. Se debe, por lo tanto, reconocer que aunque muchas personas no puedan encontrar estos subproductos llamativos, eso no quiere decir que no sean considerados como fuentes nutritivas.

Simbolismo de la comida: La comida puede ser símbolo de muchas cosas. Primero y lo más importante, es básica y necesaria para la vida. El papel que la dieta y la nutrición juegan en el mantenimiento de la salud y en la prevención y tratamiento de enfermedades es algo que usualmente está dentro de los conocimientos de la mayoría de personas.

La comida y las raciones son utilizadas para simbolizar y ordenar interacciones sociales y tienen rituales significativos en muchas religiones. Las prácticas dietarias se pueden usar para mantener barreras y reforzar el orden social y la identidad de grupo. Hay situaciones en las cuales un tipo de comida con otro crean una mejor dieta, desde la perspectiva del veterinario, sin embargo, el propietario de la mascota puede ver éste cambio con resistencia. Tal es el caso que se presenta cuando se trata de un animal con sobrepeso y se sugiere una dieta para su reducción y control. El propietario se puede resistir a la disminución de las raciones en parte, por ver éste tipo de prácticas como excluyente de la mascota a la vida normal de la familia. Además, algunos propietarios pueden temer que su animal los perciba como si ya no le estuviesen brindando amor.

Para las personas la comida puede ser lo que los define y diferencia unos de otros, por lo que ésta y el comportamiento en el momento de alimentarse contribuyen a crear una identidad. Si un propietario “humaniza” a su mascota, puede simplemente transferirle sus actitudes frente a la comida y cómo debe alimentarla. Por ejemplo, se pueden enfocar en que el perro es un carnívoro y asumir que por esto los granos no son ingredientes apropiados en su dieta.

Para algunos individuos, su ideología puede jugar un papel importante en la manera como ellos y sus mascotas se alimentan. El ejemplo más obvio al respecto son aquellos individuos que optan por el vegetarianismo como un estilo de vida por razones de sostenibilidad de la agricultura o el buen trato de la humanidad con los animales.

Otro aspecto que no se puede desestimar es el hecho de que los comportamientos alimenticios implican poder y control sobre la vida propia. En éste aspecto se pueden ver los desórdenes alimenticios como un punto extremo. Sin embargo, una persona que se enfrenta a una enfermedad seria puede asumir comportamientos alimenticios diferentes, igual que hará un propietario con su mascota cuando ésta se enfrenta a una enfermedad incurable.

Tipos de dietas

Dieta casera: Alimentar a las mascotas con dietas caseras se considera como una práctica no convencional desde hace relativamente poco tiempo. Muchas de las razones por las cuales las personas buscan alternativas a las dietas comerciales se deben a que los propietarios están interesados en preparar la comida de sus mascotas por ellos mismos, preocupados por la sanidad y el valor nutricional de los ingredientes utilizados normalmente. En otros casos, la preparación de las raciones les permite tener más acercamiento y fortalecer su relación con la mascota. Para otra parte de los propietarios, es muy importante la palatabilidad de las dietas, considerando las comerciales poco apetitosas. En algunos casos, las dietas caseras son la alternativa para el tratamiento de enfermedades, por razones terapéuticas, siendo ésta la opción cuando la dieta comercial no está ajustada a las necesidades, no se encuentra disponible o la mascota se rehusa a consumirla.

Hay varios argumentos para persuadir a los propietarios de éste tipo de dietas: Deben tener en cuenta el tiempo que se invierte, así como el dinero, además del hecho de que para poder formular una dieta completa y balanceada se requiere de conocimiento especializado en el tema. El propietario debe buscar a alguien con gran experiencia o por lo menos conseguir una receta apropiadamente formulada; aunque la fórmula se encuentre balanceada y sea la correcta, hay que tener especial cuidado con los ingredientes que se van a utilizar y la manera de incorporarlos a la dieta, pues se puede incurrir en errores al, por ejemplo, no encontrar alguno de los ingredientes, lo que lleva a omitirlo o simplemente cambiarlo por otro, alterando así los aportes nutricionales y pudiendo llegar a verse afectada la salud de la mascota, especialmente en aquellos animales que tienen requerimientos particulares o que son más estrictos con sus aportes (gatos, animales en crecimiento, gestación, lactación o con grandes gastos energéticos por trabajo o deporte).

Los casos en que los propietarios, aun así, optan por las dietas caseras, muchos problemas se pueden evitar si se les brinda la información y asesoría correcta y necesaria, de tal forma que logren establecer, con seguimiento, la dieta que mejor se adapta para las necesidades de su mascota, así como las maneras correctas de prepararlas y las omisiones o modificaciones que se pueden llegar a realizar, en caso de ser necesarias. Esto requiere por parte del personal médico un seguimiento riguroso y contínua comunicación con el propietario, así como exámenes paulatinos para identificar y corregir a tiempo, de ser necesario, los signos de deficiencia o exceso.

Dietas Naturales y Orgánicas: Los tipos y fuentes de los ingredientes utilizados en la fabricación de dietas comerciales para mascotas es un tema que preocupa a los propietarios. Aditivos artificiales, particularmente preservativos, colorantes, y saborizantes provocan ansiedad acerca del impacto a largo plazo, especialmente en lo referente a carcinogénesis, hipersensibilidad dietaria y desordenes autoinmunes. Es así como las comidas libres de aditivos hacen que los propietarios tengan una percepción de ser más sanas y seguras para sus mascotas.

Los propietarios cada día buscan más alternativas, por lo que los productores de alimentos han empezado a desarrollar dietas libres de ingredientes artificiales, elaborándolas a partir de productos naturales. Buscar un alimento libre de colorantes y saborizantes se ha vuelto en un completo reto. La industria actualmente utiliza como agentes antioxidantes una mezcla de tocoferol y ácido ascórbico, los cuales reemplazan a los antioxidantes artificiales. En general, los antioxidantes artificiales son más efectivos que los naturales, por lo que siempre se debe tener presente la fecha de vencimiento que el productor informa en el empaque.

Aunque un alimento para mascotas puede ser elaborado a partir de ingredientes orgánicos, los parámetros aún no están establecidos por la ley para éste tipo de productos. Es así como vemos que las dietas comerciales presentan alternativas acorde a los gustos y necesidades de los propietarios, diferentes a las dietas elaboradas en casa.

Dietas vegetarianas: Una persona puede escoger el seguir una dieta vegetariana por muchas razones, incluyendo creencias religiosas, aspectos éticos y consideraciones de salud. Algunos individuos son muy fuertes respecto a su convicción de querer alimentar a sus mascotas de una manera similar. Formular una dieta vegetariana para mascotas completa y balanceada, es un reto. Muchos nutrientes que son esenciales en gatos solamente están presentes en fuentes animales (Taurina y Vitamina A), en alimentos fermentados (cobalamina, nutriente esencial también para perros), o en algunas algas (acido araquidónico). Además, los requerimientos protéicos de los perros y especialmente de los gatos, son significativamente mayores que los de los humanos, y muchos de los aminoácidos esenciales son limitados en la mayoría de las fuentes vegetales. Hay algunas dietas en las que se incluyen los subproductos de tipo animal (huevos y leche), pero con las dietas estrictamente basadas en vegetales, en el caso de los gatos, se hace necesaria la suplementación con ingredientes de tipo artificial, por lo que se pierde el concepto de natural.

En el caso de las dietas para perros, éstas no son tan estrictas como las de los gatos y encontramos varias dietas vegetarianas comerciales. Las opciones vegetarianas para los gatos son más limitadas y, con pocas excepciones, se requiere de la preparación en casa de dietas con el uso de suplementos especiales.

Puesto que la selección de éste tipo de dietas es un hecho consiente, en la mayoría de los propietarios se puede establecer un diálogo de manera sencilla acerca de lo apropiada y nutricionalmente adecuada que son éstas dietas para perros y gatos. Algunas personas incluso pueden estar dispuestas a considerar las implicaciones éticas de alimentar a un animal con una dieta que saben que sus requerimientos nutricionales solo se logran a través de manipulación artificial y sopesar esta consideración contra los motivos por sus escogencias dietarias personales. Así como se manejan las consideraciones con las dietas caseras, el manejo respecto a las dietas vegetarianas es el mismo, con el desafío adicional de encontrar fuentes suplementarias apropiadas para los nutrientes esenciales que son limitados o ausentes en los ingredientes de origen no animal. Igual que con las dietas caseras, se debe hacer estricto seguimiento para evitar complicaciones posteriores.

Dietas de comidas crudas: Las dietas para animales a base de carne cruda han sido usadas por muchos años. Su uso en animales de compañía como una alternativa a las comidas convesionales para mascotas es una creación relativamente reciente.

Las personas que alimentan a sus mascotas con éste tipo de dietas pueden prepararlas en casa o conseguir productos no procesados comercialmente, los cuales van desde comidas completas, generalmente congeladas, hasta granos y suplementos, que luego son mezclados con alimentos crudos. Este tipo de dietas han sido promovidas por sus adeptos especialmente por los beneficios en la salud del animal en términos de prevenir enfermedades y mejorar condiciones preexistentes. Parte de los argumentos que sustenta es el hecho de que las mascotas son carnívoros por excelencia, dejando de lado el hecho de que ya están, los perros, bastante lejos de sus primos salvajes. Sin embargo, en el momento de hablar de éste tema, sobreviene un aspecto: el de salud pública, pues los propietarios de mascotas cuya dieta es a base de material crudo, pueden verse afectados por microorganismos tales como Salmonella spp. o Toxoplasma gondii, aún cuando sus animales no muestren signos de infección.

Otro de los aspectos que se debe tener en cuenta es el hecho de los procesos gastrointestinales severos que se pueden presentar, tales como obstrucciones por huesos (especialmente de pollos). Los nutrientes en muchos de los casos no son los adecuados: en algunas dietas los excesos de algunos nutrientes pueden ser tan perjudiciales para la salud de la mascota así como la deficiencia.

Igual que con cualquiera de las prácticas dietarias, se debe establecer un buen diálogo con el propietario que decide ésta dieta como la alternativa para manejar a su mascota. Es probable que de ésta forma se logren establecer algunas alternativas para evitar los riesgos inherentes a las dietas con material crudo. Sin embargo, muchos de los propietarios que asumen esta dieta están completamente informados acerca de los riesgos, manejo seguro de los alimentos y de las heces, incluyendo la preparación de la comida y la interacción con su mascota.

Cambiando las prácticas alimenticias

Frecuentemente se presentan circunstancias en las que se hace necesaria la modificación de la dieta y de las prácticas alimenticias para algunos pacientes. Para lograr persuadir de manera efectiva a los propietarios de mascotas en nuestras recomendaciones, se debe conocer información básica, incluyendo cómo es la mascota normalmente alimentada, comprendiendo y aceptando de manera racional éstas prácticas. La mejor manera de obtener dicha información es hacer un recorrido a través del día a día de la mascota y la historia que ésta ha tenido a lo largo de su vida, lo cual se puede desarrollar a través de una entrevista, con buen diálogo o por medio de un formulario que el propietario complete. Dentro de los datos que cabe resaltar para éste fin está el nombre del alimento, las raciones diarias, tratamientos adicionales, así como la aceptación de las mascotas frente a las dietas que se han empleado, si hay más mascotas en la casa o en los alrededores y quién o quiénes son los responsables del suministro del alimento. En los casos en los que las mascotas son alimentadas con dietas caseras, la información debe ser lo más precisa posible. En algunos casos los propietarios requerirán de tiempo en casa para poder responder de la manera más fiable, lo cual puede tomar además, cierto tiempo que permitirá al propietario llevar un diario.

Esta información facilitará notablemente el proceso de implementación de la nueva dieta para el paciente, además de ayudar para realizar la mejor selección de la dieta a emplear, de acuerdo a las necesidades y comportamiento normal de la mascota. En el momento en que se adquiere toda la información previa, se está, entre otras cosas, adquiriendo el conocimiento acerca de la relación que existe entre la mascota y los miembros de la familia, así como el papel que juega la comida para cada propietario, permitiendo con esto anticipar las posibles complicaciones en la implementación del nuevo régimen.

Se debe tener en cuenta que uno de los factores que permiten que los cambios en el comportamiento nutricional de una mascota sean favorables es la excelente comunicación con el propietario, entendiéndolo y logrando interpretar lo mejor posible su posición frente a los ingredientes, las dietas comerciales y la nutrición en general. De ésta forma se logra estar en la posición más favorable para explicarle al propietario porque el profesional considera los cambios que se están proponiendo, todo siempre por el bien de la mascota.

Bibliografía:
KATHRYN E. MICHEL. “Unconventional Diets for Dogs and Cats”. Veterinary clinics. Small animals practice. 36 (2006) 1269-1281 Traducido y resumido por: Annahín M. Giacometto B. Médica Veterinaria.